La Minuta

¿Maíz y huitlacoche o veneno dulce?

“La Tierra-Madre y el Mundo-Padre germinan vida, la vida habla en espiga y en jilote y la humanidad cosecha maíz o huitlacoche: un todo dentro, otorgan el sabor y el saber de la naturaleza viviente, invitan a atar y desatar los nudos para aprender y des-aprehender, multiplican las cosechas en alimentos y con ese lenguaje de vida ofrendan la palabra para caminar y trascender”, escribe Raquel Diego Díaz en su reflexión titulada ¿Maíz o huitlacoche? para el espacio “TZAM-13 semillas”. Raquel Diego, mujer ayuujk de Tlahuitoltepec Mixe, comparte su palabra desde desde el espacio Moojkkaaky, donde producen tostadas orgánicas: “Nombrar un propio andar, mirar los retos y desafíos nos reafirma la vigencia y vitalidad que tiene la sabiduría ancestral de las mujeres y los hombres de maíz, nuestro presente nos dice que en la voluntad de cada uno de nosotros rebosa la magia de la cosmogonía del maíz, memoria pasada y visión de futuro son hoy el alimento presente para el cuerpo y el alma”. En tiempos actuales y a ritmos acelerados, “un sistema opresor, voraz y dominante nos ha demostrado la capacidad letal que tiene para aniquilarnos; ¿cuál es el camino nuestro ahora?” Raquel Diego lamenta que hoy, “el dinero no puede pagar el oxígeno que necesitamos respirar ni el agua que necesitamos beber, hoy morimos porque quisimos vivir contrarios a las leyes naturales que rigen la vida toda, hoy el miedo nos congela y nos enmudece, hoy cerramos nuestras bocas para no gritar ¡VIDA!, hoy nos cuesta aceptar que poco a poco fuimos legitimando nuestro propio veneno, pudimos no comer veneno dulce, rico y empaquetado y, sin embargo, desobedecimos”, e insiste en que una sanación se puede forjar desde los alimentos.

Leer toda la reflexión: ¿Maíz o huitlacoche? – ¿Moojkpäjk uk moojktsïkiny? Ver videos sobre el proyecto: Moojkkaaky (11 min.) y Moojk Kää´yïn (65 min.). Foto: Nayuujk. Escuchar el Espacio Social: Cosechas. Maíz, milpa y aprendizajes para una vida respetuosa con la madre tierra. Contexto: Por cada peso de comida industrializada, la sociedad paga otros dos por daños a la salud y al medioambiente