En asamblea, comunidades, organizaciones y colectivos que conforman la Red en Defensa del Maíz reunidas en las instalaciones de Radio Huayacocotla “La voz campesina” y en la comunidad de Cuatecomaco, municipio de Zontecomatlán, Veracruz, los días 12 al 15 de marzo de este año, emitieron el siguiente comunicado:
La Red en Defensa del Maíz ha sido un espacio de articulación para la defensa del maíz y la vida campesina en toda la integralidad que representa. Queremos reivindicar y cuidar que mantenemos una crianza mutua con la milpa y somos los pueblos del maíz. Como las semillas, somos una fuerza comunitaria grande y repartida en cada rincón, en cada milpa y cada asamblea.
Como Red en Defensa del Maíz afirmamos que el maíz se defiende y se protege sembrándolo en la milpa; es la base de nuestra alimentación y nuestra cultura, es nuestro niño-niña que al cultivarlo estamos cuidando y nuestra madre cuando nos alimenta.
En la lucha contra la manipulación y deformación de nuestras semillas estamos en un nuevo momento. Bajo nuevos términos y procesos de laboratorio más complejos pasamos a la edición génica que está siendo promovida incluso por la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación (SECIHTI) que afirma que promoverá “la secuenciación genética de especies nativas, la edición genética y otras herramientas biotecnológicas permitidas exclusivamente para la generación de nuevas variedades, razas o individuos mejorados genéticamente”.
Esto pone en riesgo todo el universo de nuestras semillas y lo consideramos un atentado contra la alimentación, la salud y la biodiversidad.
Rechazamos toda forma de manipulación genética de las semillas, así como los paquetes tecnológicos asociados que implican el uso de agrotóxicos, los cuales afectan y contaminan gravemente la salud, la biodiversidad, los suelos y el agua.
Vemos con preocupación que los gobiernos siguen impulsando que crezca la producción de mercancías agrícolas que ni siquiera son alimentos, mediante una agroindustria que desplaza o reduce la vida y la producción campesina mientras aumenta la importación de alimentos transgénicos e industriales como el maíz, entre otros. Todo esto incrementa la dependencia, afecta gravemente la soberanía alimentaria de la nación y nuestra libre determinación y autonomía.
Las agroindustrias devastan los territorios, los bosques, llanos y selvas, acaparan tierras, destruyen la biodiversidad donde se instalan, se pierde la producción de alimentos local diversa, las semillas campesinas, los suelos y agua. Dejan contaminación, saturación de sustancias tóxicas, enfermedades y la destrucción de la juventud.
Leer comunicado íntegro PRONUNCIAMIENTO-2026-RED-MAIZ | Alfredo Zepeda Asamblea de la Red en Defensa del Maiz nativo en Radio Huayacocotla – Jesuitas México | La Minuta SADER sigue sin prohibir glifosato, paraquat y otros agrotóxicos: Espacio en Defensa del Maíz Nativo – EDUCA | Fotografía Jesuitas México
![]()













