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Soñar comunalidad. La Carvana del FICAM en su paso por el Istmo

By 5 abril, 2016 Sin Comentarios

ficam 1El mítico Juchitán de las flores donde desde hace siglos se bordan sueños por una sociedad justa. La marcha caravana arriba de Matías Romero, desde el 28 de marzo del 2016 salió desde diversos puntos de Chiapas y Tabasco y alternadamente con otras organizaciones de los Estados de Puebla, Veracruz, Hidalgo y Guerrero emprenden su caminar desde hace siete días por distintas rutas del país, con destino final en la Ciudad de México, para hacer converger la conciencia colectiva, para visibilizar las problemáticas que las comunidades de sus Estados sobrellevan. Históricamente, son los Estados del Sur los que facturan las estadísticas más altas en marginación y pobreza, esto desencadenado por las propias políticas gubernamentales impuestas y que no tienen otro fin que el despojo.

Ese día primero de abril, el Frente Indígena y Campesino de México, (FICAM) acompañado de otras organizaciones sociales, hacen presencia frente al Palacio Municipal de Juchitán de Zaragoza y bajo el primer sol de abril se lleva a cabo un mitin en el que participan distintos actores de la lucha social de la región del Istmo, quienes comparten sus experiencias dentro de la lucha de sus pueblos por la defensa de la tierra y el territorio.

Después de un respiro en el Foro Ecológico donde además del pozol se comparte experiencia, un indígena de edad muy avanzada de la comunidad de Simojovel, de mirada tierna y expresión profunda, con el bastón siempre en sus manos, dijo que nunca había salido de su pueblo, que es bonito conocer lugares pero que asimismo es difícil dejar la familia, los hijos, los nietos, la tierra, la cosecha, pero que es importante alzar la voz por todas y por todos los pueblos originarios que están siendo saqueados y golpeados por las leyes que no los consideran más que como estorbo, “parece que nomás estorbamos al gobierno, quiere la tierra pa’ saquearla, allá hay mucho ámbar, pero todo se lo llevan pa’ fuera, revientan la tierra y a nosotros nos callan, nos mandan matar, por eso es importante venir a marchar, aunque uno se canse, aunque esté lejos de la familia, uno marcha por ellos, por nosotros, por todos”. El peregrino sabe lo que significa sacrificar el sueño y las ternuras.

ficam3Con la luna germinada sobre el cielo la marcha caravana arriba al Seminario Mayor de Tehuantepec, donde ya los espera la comitiva encabezada por Arturo Lona Reyes, a decir de los mismos indígenas que venían en la caravana “lo conocemos desde hace tiempo como el obispo de los pobres”. En efecto, Don Arturo, en calidad de Presidente del Centro de Derechos Humanos Tepeyac A.C. además de compartir apoyo en especie, profiere expresiones de aliento a las y los caminantes que para este día ya suman más de setecientas almas, entre mujeres, hombres, personas mayores, jóvenes y niños, a quienes el obispo dedica palabras especiales: “los jóvenes son la riqueza del país, los mayores dan el ejemplo y los jóvenes lo asimilan; los niños son los futuros líderes de nuestra patria, la alegría es su mensaje” y continua dirigiendo su mirada a todas y todos: “Ustedes nos han despertado, han engrosado las filas de la lucha social, Chiapas, Tabasco, nos han demostrado que hay valor, compartimos su rabia y su esperanza; el cambio social va de abajo hacia arriba, he aprendido de los empobrecidos que hay lucha, hay resistencia, que tienen el sentido de perseverancia, siempre hasta el final, llévense nuestro cariño” expresa, con la voz llena de emoción.

En su turno, Abraham Rasgado, un joven poeta de Tehuantepec, con presencia significativa en los pueblos que resisten y luchan por el territorio, interpreta canciones que la gente, a pesar del cansancio aplauden con entusiasmo, concentrados sobre el pasto y los pasillos en torno a la blanca imagen de María Inmaculada que cobija el centro del seminario.

Al siguiente día, desde muy temprano y después del desayuno comunitario una celebración de acción de gracias encabezada por el obispo emérito acompañado por Pablo Andrés y Leo, los tres celebrantes comparten la experiencia de sus años de acompañamiento a los procesos sociales en los más desprotegidos. Mujeres, hombres y niños retoman fuerzas en el espíritu de la comunión para seguir su camino, don Arturo realiza un ritual de oración, pide que ésta sea una profunda experiencia personal y colectiva, para ser luz en medio de la oscuridad.

ficam2Casi el medio día, el sol aleteando sobre nuestras cabezas, dos hileras, una de hombres y otra de mujeres, que alude a la costumbre en los pueblos, salen del seminario mayor y avanzan custodiados siempre por la comisión encargados de la seguridad, que empuñando sólo bastones de madera; tiene la encomienda de resguardar el contingente. “Zapata y Villa viven, la lucha sigue, sigue” ZAPATA VIVE. Un grito que ahoga impotencias y da vigencia a la esperanza de mujeres con bebés en brazos, niñas y niños, jóvenes campesinos y estudiantes universitarios, hombres de la selva, del campo, personas mayores portadores de la sabiduría de las comunidades que con paso firme y la mirada en alto avanzan sobre el asfalto caliente, gritan consignas contra la clase política que impone modelos extractivistas, proyectos de muerte y desapariciones forzadas en las comunidades y que provoca el despojo de la tierra que les pertenece desde hace más de quinientos años. “Cese a la represión”, clamor que se eleva al cielo. Rostros mujeres-hombres de la selva que aparecen salpicados de brisa marina, se sacuden el polvo de sus pies cansados y siguen, siguen avanzando, los más, los habitantes de la inmortal Sandunga, miran absortos y articulan silencios de solidaridad. Otros, ni eso.

La marcha caravana llega a la emblemática tehuana y tras una breve pausa, enfila hacia el Palacio Municipal en donde se realiza un acto de posicionamiento político en el que integrantes de la caravana expresan en tzotzil, la danza de la lengua milenaria, policromía de sonidos que dan voz a las exigencias que les fortalecen y animan a seguir adelante a pesar de las arduas condiciones de marchar durante tantos días. Significativa la participación del Comisionado de San Francisco La Paz, quien compartió en lengua madre (chinanteco) la experiencia de su comunidad a partir de las invasiones que sufre el territorio de Los Chimalapas. El mitin termina con la intervención del representante del Centro de Derechos Humanos Tepeyac, que comparte la palabra de don Arturo para despedir a la marcha caravana que continua su recorrido hacia Jalapa del Marqués, y cuyo destino final es la ciudad de México, a donde llevan las exigencias de justicia para sus pueblos, donde instarán a las autoridades y a la gente, sobre todo a pueblos y comunidades que decidan cobijarlos en su travesía, a escuchar su voz, a voltear su mirada hacia ellos, hacia los conflictos que lastiman y vulneran su dignidad de pueblos originarios. Saben que el camino es largo, arduo, pero que cada paso va construyendo certezas para ellos y para los que vamos caminando detrás de ellos, junto de ellos, a su lado, siguiendo su paso. Escuchando su voz.

Cierto, a veces se tiene la necesidad de escudriñar la mirada, escuchar las voces de los otros para saber quién es. Se hace necesario recorrer la palabra, bordar nuevos universos para los más antiguos sobre la tierra, vulnerados por la clase política del país, sorda-ciega-muda, impune ante sus justos reclamos. Habrá que recordarles que podrán vulnerar todo, menos la posibilidad de seguir soñando con la comunalidad. Y a ellos, a ellas, las y los peregrinos, quizá se haga necesario decirles, aunque lo saben, recordarles, aunque lo sepan: “No están solos”, que la flor de su palabra, como la jacaranda: florece.

 

Astrid Paola Chavelas López

Maestra del Bachillerato Comunitario Ikoots

Génesis de la primavera, 2016

San Mateo del Mar