La Minuta

Recordar a Rubén Jaramillo, a 60 años de su ejecución por militares

Rubén Jaramillo era un líder campesino que relevó los movimientos zapatistas en Morelos. Pero, como dice el historiador Fritz Glockner, también logró arrebatarle el zapatismo al discurso oficial. Desde la legalidad o las armas vigiló que los preceptos revolucionarios se lograran, aunque al final fue traicionado.

Fritz Glockner expone en su libro (de descarga gratuita) Sembrar las Armas que Zapata sugirió que las armas que fueron utilizadas durante la revolución fueran enterradas para reutilizarlas en caso de que los ideales revolucionarios se vieran frustrados. Fue Jaramillo quien las desenterró.

Hace 60 años, el 23 de mayo de 1962, medio centenar de militares se presentó a la casa de la familia Jaramillo, ubicada en la calle Mina, Tlaquiltenango, en Morelos. Los integrantes de la familia, Rúben y su esposa Epifanía y sus hijos Enrique, Ricardo y Filemón, fueron sacados del lugar y llevados junto a las ruinas de Xochicalco. Ahí, toda la familia fue ejecutada, por ordenes del presidente Adolfo López Mateos, quién tenía a Diaz Ordaz en Gobernación y a Echeverría como subsecretario.

La ejecución extrajudicial del dirigente zapatista y su familia quedó en impunidad y los medios actuaron como vehículo discursivo del Estado, afirma José Ignacio del Alba en su artículo.

Rubén Jaramillo, el último alzado de Morelos. Leer también: Rubén Jaramillo, en los ojos de Félix Serdán. Descargar libro: Sembrar las Armas (pdf, 125 pág.). Foto: Evento del 60 aniversario del asesinato de Rubén Jaramillo, de Movimiento Campesino Plan de Ayala Siglo XXI.