El terremoto de magnitud 8.2 que sacudió al Istmo de Tehuantepec el pasado 7 de septiembre de 2017 ha sido unos de los sismos más fuertes registrados en la historia del país y de esta región oaxaqueña. A ocho años de este desastre que dejó a más de 180 mil personas damnificadas, 44 municipios afectados y más de 64 mil viviendas dañadas, aún persisten no solo escombros de casas destruidas si no también el olvido de varias familias que no pudieron acceder a ningún tipo de ayuda por parte de las autoridades.
En ese sentido, la periodista zapoteca Diana Manzo, trae a la memoria este impactante suceso a través de la voz de la señora Reyna, mujer zapoteca de 62 años de edad que vive en la quinta sección de Juchitan Oaxaca, y quien junto a su familia conformada por 8 integrantes, viven desde hace ocho años en un refugió construido con lonas tras perderlo todo con en el sismo.
Reyna “es comerciante, elabora totopos y es artesana de trajes típicos; y en estos años a pesar de que ha buscado la ayuda para reconstruir su casa, no ha podido tener una vivienda digna, cómo el que el sismo se llevó. Una banqueta es su único recuerdo, y con nostalgia describe que su casa era de dos pisos, y que la construyó con mucho esfuerzo, sin embargo, las constantes replicas posteriores, así como los sismos del 19 y23 de septiembre de ese mismo año terminaron de colapsarla” escribe en su reportaje Diana Manzo.
En entrevista la señora Reyna relató que era de noche, cuando el encargado del censo de Sedatu llegó a su casa, y sin que la revisara por completo, le dio un dictamen de “parcial habitable”, que significó que a pesar de los daños, se podría vivir. Ella se quejó, y sus vecinos la apoyaron, pero nada pudo hacer, no recibió ningún apoyo para la reconstrucción.
En Juchitán, Unión Hidalgo, Ixtaltepec, El Espinal, Ixtepec, Comitancillo, Xadani, San Mateo del Mar, Ixhuatán, Niltepec y muchos pueblos más de esta región del Istmo de Tehuantepec se presentaron daños en un total de 70 mil 477 viviendas, de las cuales 35 mil 084 presentan daño parcial habitable; 21 mil 041 tiene daño parcial no habitable y 14 mil 352 tienen pérdida total, según el recuento del gobierno de Oaxaca. En total fallecieron 79 personas.
Cabe recalcar que durante la otorgación de este apoyo y en la posterior etapa de reconstrucción de casas, se registraron varios casos de fraudes cometidos por consultores de construcción locales y externos que se aprovecharon de la vulnerabilidad de las personas para defraudar y/o construir con materiales de mala calidad que permitían a dichos consultores quedarse con la mayor cantdad de dinero.
Además de la corrupción, hubo fallas en el manejo institucional. La Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (SEDATU), entonces a cargo de Rosario Robles, fue señalada por irregularidades en el levantamiento del censo de damnificados.
Imer Noticias Ecos de un terremoto: Juchitán entre escombros y olvido a 8 años del desastre | Diana Manzo 8 años del sismo de 8.2 en Oaxaca, Reyna de la Cruz sigue viviendo debajo de lonas: “No recibimos un solo centavo del Programa de Reconstrucción” | Antecedentes La Minuta Paro en hospital de Juchitán por fallas en elevadores; tras terremoto, Sedena lo construyó sin rampa de emergencia | Patrimonio en ruinas, a seis años de los terremotos de 2017
![]()













