“La tortura es delito, no procedimiento”. Hace más de dos años, al terminar la marcha calenda contra la gentrificación en Oaxaca, en enero de 2024, con lujo de violencia la Policía Estatal arribó al zócalo de la ciudad de Oaxaca para detener de manera arbitraria a diversas personas que participaban en la protesta, el uso de la fuerza pública derivó en tortura, insultos homofóbicos y racistas y un trato inhumano, particularmente contra Fila Aldaz Desiderio, persona no binarie indígena Ayuuk y defensore de derechos humanos.
En conferencia de prensa realizada este jueves 2 de julio, en el Zócalo de Oaxaca, Consorcio Oaxaca y la Comedora Comunitaria Nkä’äymyujkëmë, Comamos Todxs denunciaron públicamente estos hechos y la falta de justicia en este caso, donde se documentaron graves violaciones a los derechos humanos contra Fila Aldaz Desiderio, tambien integrante de la Comedora Comunitaria.
“A más de dos años de los hechos, Fila continúa enfrentando no sólo las secuelas físicas, psicoemocionales y comunitarias de la tortura, sino también la violencia institucional derivada de la omisión, la dilación, la falta de protección efectiva y la ausencia de una ruta integral de verdad, justicia, reparación y garantías de no repetición. Su caso expresa una cadena de violencias estructurales sostenidas por el racismo institucional, la transfobia, el punitivismo, la criminalización de la protesta y la negligencia cotidiana de las instituciones obligadas a prevenir, investigar, sancionar y reparar la tortura, siendo una muestra más del sistema fallido en materia de tortura en Oaxaca” apuntaron en su comunicado conjunto.
De acuerdo a su testimonio y diversos videos que circulan en las redes sociales, Fila fue sometida por diversos elementos de la policía que portaban armas de alto calibre, quienes la golpearon en reiteradas ocasiones hasta subirla de manera violenta a la patrulla. Durante el traslado y posteriormente en instalaciones oficiales, fue sometida a amenazas, actos de discriminación por su origen indígena y su orientación sexual, humillaciones, tratos crueles y la negativa de acceso a agua y a su tratamiento médico. Esto hechos constituyen graves violaciones a su integridad, dignidad, salud, seguridad personal y proyecto de vida, apuntan las organizaciones.
Asimismo, reiteraron que Oaxaca requiere atención prioritaria, ya que, el Registro Nacional de Delito de Tortura identificó que Oaxaca concentro durante el periodo de 2018 a 2024, el 15.4% de las víctimas federales, lo que quiere decir que 1,224 personas fueron víctimas de tortura en el estado. Además, a nivel internacional, la edición 2026 del Índice Global de la Tortura, difundida por la Organización Mundial contra la Tortura (OMCT), ubica a México en un nivel de “riesgo alto” de tortura y malos tratos.
Finalmente señalaron la responsabilidad estructural del Gobierno del Estado de Oaxaca y de las instituciones de seguridad y procuración de justicia “la tortura es delito, no procedimiento. Ninguna autoridad puede colocarse encima de la dignidad humana. La seguridad pública no puede construirse con abuso de poder, discriminación, fabricación de culpables ni criminalización de quienes defienden la tierra” señalaron.
Por último, exigieron a la Defensoría de los Derechos humanos de Oaxaca que cumpla con sus obligaciones frente al caso, y a la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas del estado de Oaxaca (CEAVO) que también cumpla con su trabajo de atención, acompañamiento y reparación integral del daño.
Comunicado completo Denuncian detención arbitraria, tortura y violencia institucional contra Fila Aldaz Desiderio, persona no binarie indígena Ayuuk y defensore de derechos humanos |Youtube Conferencia – Detención arbitraria, tortura y violencia institucional contra Fila Aldaz Desiderio | Antecedentes en La Minuta Marcha contra la gentrificación; a un año de la represión violenta en Oaxaca
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