La Minuta

Morir de COVID-19 en la cárcel, sin sentencia

Adán fue un hombre al que se le vinculó a un proceso que ameritaba prisión preventiva en mayo del 2016. A partir de ese punto, el engranaje de ineficiencia, nulo debido proceso y falta de acceso a la justicia característicos del sistema mexicano se accionaron como siempre lo han hecho: desde la impunidad y la creación de culpables. Tras pasar 4 años y dos meses privado de libertad sin sentencia —dos años y dos meses más del plazo que limita la ley para prisión preventiva—, Adán tuvo serias complicaciones de salud que se deterioraron conforme no era capaz de acceder las atenciones que necesitaba. Finalmente, después de un estado de debilitamiento paulatino y sin que las autoridades esclarecieran cómo lo contrajo, Adán murió por COVID-19, siendo el primero en el estado de Puebla en contraerlo. La organización Asilegal alerta: “Nadie, bajo ninguna circunstancia, debería morir dentro de los centros penitenciarios del país a causa de este virus. Sin embargo, a la fecha, hemos contabilizado más de 215 muertes y 2393 contagios, sin saber específicos de la situación jurídica o desgloses relevantes como identidad de género y edad de las y los fallecidos. Para Asilegal, el caso de Adán ilustra “lo profundamente aterrador que es enfrentarse a que sin haber recibido sentencia, es decir, aún bajo el presupuesto de inocencia, uno aún así puede morir alejado de sus círculos familiares o sociales más cercanos”. Cabe mencionar que Puebla lidera la lista de presos enfermos de COVID en el país. En mayo del 2020, la población privada de libertad procesada y sin sentencia llegó a 71,381 personas del fuero local y 11,708 del fuero federal. Esto, de la población penitenciara total de 209,053, significa el 39.64 % de personas privadas de libertad.

Artículo de Sergio Pérez Gavilán, de ASILEGAL: Morir en la cárcel sin sentencia. Más información: Son 221 casos de coronavirus acumulados en cárceles de Puebla: Segob. Contexto: Nueve años presos por ser afromexicanos: Honorio y Margarito, un caso paradigmático de racismo y  Muerte del preso indígena Nicasio Zaragoza Quintana en el Istmo, producto de negligencia y falta de atención, denuncian