Hace cuatro años, un ocho de marzo de 2022, se instaló por primera vez en el parque El Llano, en la ciudad de Oaxaca, La Mercadita Feminista y Abortera, donde diversas mujeres y disidencias tomaron el espacio público para dar a conocer sus proyectos autogestivos, ofertar sus productos de manera segura, y al mismo tiempo protestar en contra de la violencia económica, la precarización, y las limitaciones del Estado en el acceso del derecho al aborto seguro legal y gratuito.
“La Mercadita surgió como una iniciativa y una provocación a que tomáramos el espacio público para responder al estado contra las muchas violencias que hay, incluida la económica; la violencia que se ejerce cuando nos niegan el acceso a derechos de salud sexual, reproductiva, no reproductiva, etcétera; para defender nuestros derechos sexuales y porque sentíamos una necesidad también de decir: pues güey no tenemos varo y también queremos sostener nuestro Fondito de Medicamentos para abortar”.
Desde entonces la mercadita no solo ha sido un espacio de truque y resistencia ante la precarización, si no también un espacio seguro donde mujeres y personas que desean abortar han encontrado acompañamiento y medicamento, un derecho al que el Gobierno del estado de Oaxaca esta obligado a otorgar, pero que en la realidad y experiencia de las personas sigue siendo un derecho limitado y además estigmatizado por las mismas instituciones públicas encargadas. 
Sin embargo, la Mercadita Feminista y Abortera también a enfrentado la violencia policial por hacer uso del espacio publico, durante estos años han vivido hostigamiento y represión policial, y la detención arbitraria de unx de sus integrantes durante la Marcha antigentrificación, ocurrida el pasado 27 de enero de 2024.
La gentrificación, otro reto de la Mercadita, se ha convertido en un grave problema en la ciudad de Oaxaca, que provoca no solo el encarecimiento en la vida de las personas locales y su desplazamiento hacia las periferias de la ciudad, si no también una disputa constante del espacio publico, las calles, las viviendas, incluso los bienes naturales como el agua, un elemento vital en la vida publica pero acaparada por el sector turístico e inmobiliario.
En ese sentido, integrantes de la Mercadita reflexionan: “pensar que la calle no es un territorio neutro, que nos lo disputamos todos los días, es un reto ¿quién puede estar, quién puede vender, quién puede encontrarse en el espacio gentrificado del centro? ¿Quién decide quien ocupa este espacio y bajo qué parámetros? El reto ha sido eso ¿como ocupar el espacio público como una forma de ejercer nuestro derecho a la protesta? porque las calles le pertenecen a quienes las habitamos y la mercadita ya es parte del paisaje de El Llano, entonces es un reto resistir a estas prácticas de intimidación que hace el estado, que hace esta política de limpieza social que también está sucediendo a nivel internacional” apuntan.

Ante este contexto, para elles, defender el territorio es ocupar el espacio publico, la cual esta siendo destinado solamente al turismo y a la gentrificación. Por eso sostener este espacio de encuentro en lo público durante cuatro años, es y ha sido un reto y al mismo tiempo una resistencia.
Hoy en día se ha convertido, además, en “una red de afectos” que resiste ante un sistema capitalista y un estado represor. “Seguimos sosteniendo este proyecto en colectivo, creyendo en que también se pueden cambiar las cosas, en que podemos acuerparnos desde muchos lugares, desde la resistencia económica, desde la resistencia de tomar el espacio público desde los placeres, la alegría, los diversos talleres que se dan” señalan las y les integrantes ante la apuesta de seguirconstruyendo y sosteniendo este importante espacio de encuentro.
“No tenemos mucha certeza del futuro pero sí estamos construyendo desde el presente, tejiendo redes, alianzas, sosteniendo esta red de morras y personas trans, no binaries, disidencias que nos hemos conocido a través de la mercadita y pues eso permite que se siga sosteniendo. Ahora es un proyecto de todas, todes quiénes le caen a vender y a protestar por los feminicidios, transfeminicidios y crímenes de odio, a hacer uso del espacio público, a dar talleres, compartir saberes, no solo donde se venden cosas”.

“Para sostener también la colectividad desde otros lugares, se dan talleres de baile, se dan talleres de prevención de violencias, de aborto, y de muchas otras cosas, la Mercadita es un espacio muy diverso para mujeres, disidencias sexuales que somos oprimidas-oprimides por un mismo sistema económico capitalista-heterosexual, tomamos el espacio público, no pedimos permiso, es una protesta y quienes se sientan convocadas, convocades pueden caerle en cada mercadita que quieran.
Este próximo sábado 07 de marzo celebraran estos cuatro año en otra edición más de la Mercadita a partir de las 11 de la mañana en el Parque El Llano.
Fotos tomadas del Facebook de La Campamenta | Antecedentes La Minuta Mercaditas feministas: alternativa económica para las mujeres vs la violencia económica |Desde la 4ta edición de la mercadita feminista y abortera, diversas colectivas exigen justicia por el caso de Aidé Hernández. |Marcha contra la gentrificación; a un año de la represión violenta en Oaxaca
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