El Mediterráneo se ha convertido en un gran cementerio de migrantes, con cifras records organizaciones de derechos humanos han señalado que tan solo este fin de semana al menos 70 migrantes murieron mientras intentaban llegar a Italia. La embarcación, con 105 personas a bordo, zarpó de Libia el sábado. Hay 32 personas supervivientes —que fueron llevadas a la isla de Lampedusa, en Italia— y se han recuperado un par de cadáveres, pero el resto continúan desaparecidos.
Mientras países europeos endurecen sus políticas anti migratorias, la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) ha documentado que tan solo en esta semana más de 180 migrantes han muerto y casi 1000 han perdido la vida en lo que va del año mientras naufragaban. Una diferencia de 460 víctimas fatales en comparación con el mismo período del año pasado, es decir, un aumento de más de 150 %, indicó la OIM.
Este es el inicio de año más mortífero que se ha registrado en esta ruta. Las organizaciones señalan a Frontex por su inacción en los rescates y a las políticas de externalización de fronteras de la UE. Front-Lex, la organización que supervisa y denuncia las actuaciones de Frontex, ha documentado cómo la agencia europea de fronteras “obstaculiza sistemáticamente las operaciones de búsqueda y rescate” en el Mediterráneo central.
Su director jurídico, Iftach Cohen, explica a Público que “el único objetivo de Frontex es impedir nuevos desembarcos en Europa. Cuando detecta una embarcación de personas refugiadas en peligro, evita sistemáticamente alertar a las ONG de rescate, incluso cuando se encuentran en las proximidades. En su lugar, notifica únicamente a la guardia costera y a milicias libias, entregando a estas personas a violaciones, tortura, esclavitud y muerte tras su retorno forzoso a Libia”.
El abogado explica que la maniobra de Frontex —evitar nuevas llegadas en lugar de salvar vidas— se evidencia cuando sus aeronaves de vigilancia detectan embarcaciones de personas refugiadas dentro de las aguas territoriales de un Estado miembro de la UE. “Incluso cuando las embarcaciones están extremadamente sobrecargadas y al borde de hundirse —como en los casos mortales de Pylos, en Grecia, o Cutro, en Italia— Frontex deja de clasificarlas como situaciones de peligro. De este modo, Grecia e Italia pueden evitar iniciar operaciones de búsqueda y rescate y tratar de devolver estas embarcaciones por sí mismas o incluso llamar a milicias libias para que entren en sus aguas territoriales y las devuelvan a Libia. Frontex es cómplice en la muerte de más de 700 personas en el naufragio de Pylos en 2023”, recuerda.
Por su parte Soazic Dupuy, directora de operaciones de la organización humanitaria SOS Méditerranée, observó que “esta dolorosa e indignante realidad es el resultado directo de una década de políticas europeas destinadas a privar a las personas que cruzan el Mediterráneo de cualquier tipo de asistencia y recursos de rescate”.
Dupuy dijo que las muertes “son el resultado de decisiones políticas deliberadas que han desmantelado los sistemas estatales de búsqueda y rescate, sustituido la asistencia por la disuasión y la contención, y transferido la responsabilidad a actores incapaces o reacios a cumplir con las obligaciones internacionales”.
Público La ruta del Mediterráneo central bate récords de muertes mientras Europa endurece sus políticas migratorias | IPS Mueren más de 180 náufragos en el Mediterráneo en una semana
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