La Minuta

El Topil 46: La Guerrerización de Oaxaca: una tesis de violencia estructural

“La violencia en Oaxaca es un negocio”, afirma el periodista Antonio Mundaca, de El Muro Mx, en su artículo para El Topil.  Lo que Rossana Reguillo llama la Necromáquina y su efecto borde, un sistema que normaliza la muerte y produce desarticulación política y el colapso del tejido comunitario, sin embargo, con este último sentido se ha podido contener “la Guerrerización” misma que se avecina con la consolidación del proyecto del Corredor Interoceánico Transístmico, con el que empresas trasnacionales de la droga pretenden obtener el control del territorio istmeño, saqueando a los pueblos indígenas.

Mundaca insiste que la Guerrerización es una realidad estructural que nos enfrenta y nos abruma, con ella podemos ver las velas negras de barcos que pueden hundirse. Para el capital extranjero, las empresas extractivistas y el narcoestado, Oaxaca lleva tiempo listo para la repartición de los recursos naturales y la deshumanización.

Envueltos en este gran caos, termina el gobierno de la frivolidad que encabeza Alejandro Murat y comenzará el gobierno de Salomón Jara, ingeniero emanado de otra revolución moral. Con este panorama, Oaxaca no se salva de la violencia que opera contra los pobres y excluidos, contra esos que el estado ha denominado “salvajes” y que por su condición, pueden ser el polo sombrío de la tierra y deben ser segregados por ese concepto denominado “modernidad”.

La violencia social que inició en Guerrero, pretendía tener al Estado a su servicio y finalmente resultaron cómplices obteniendo intereses económicos.

Leer el artículo completo de Antonio Mundaca en El Topil 46.- La violencia como mecanismo del poder