Skip to main content
La Minuta

Comité presidencial sobre fracking: ¿deliberación seria o simulación?

La Alianza contra el Fracking emitió un pronunciamiento de alerta tras el anuncio de la presidencia de la República de abrir la puerta al gas no convencional y conformar un comité “técnico-científico” para evaluar el uso de fracking.

El gobierno ha intentado presentar esta ruta como una discusión técnica sobre soberanía energética, producción de gas y nuevas tecnologías. El fracking no es un asunto meramente técnico, es una decisión política, territorial, climática y de derechos humanos. Presentarlo como una discusión de especialistas, aislada de sus consecuencias sociales y ambientales, es una forma de despolitizar una decisión que jamás ha sido neutral.

Convertir la dependencia actual en una apuesta por más extracción fósil, más infraestructura gasífera y más sacrificio territorial no es soberanía energética. Es profundizar el mismo modelo fósil que ha contaminado territorios, comprometido fuentes de agua, impuesto riesgos a comunidades enteras y retrasado una transición energética real y justa.

La Alianza Mexicana Contra el Fracking reitera su postura: el fracking debe prohibirse, no regularse o gestionarse. No hay “fracking sustentable”, ni “fracking responsable”, ni maquillaje tecnológico que borre dos décadas de evidencia científica sobre sus impactos ambientales, sociales y sanitarios. Si el gobierno insiste en anunciar un comité el próximo miércoles, este solo podría tener credibilidad pública si cumple condiciones elementales que distingan una deliberación real de una simulación.

Cabe señalar que Petróleos Mexicanos (Pemex) recurre a la fractura hidráulica (fracking) para aprovechar yacimientos no convencionales de gas natural al menos desde hace 14 años, periodo en el que ha usado esa tecnología en 2 mil 164 ocasiones en mil 95 pozos, de acuerdo con datos obtenidos por EL UNIVERSAL vía Transparencia. Aunque la administración anterior de López Obrador se declaró contra el fracking, Pemex continuó utilizándolo bajo eufemismos como “geología compleja” o “estimulación de pozos“.

Entre los principales riesgos de esta práctica de extractivismo está el uso intensivo y la contaminación del agua. En Estados Unidos, se han documentado más de mil casos de contaminación de fuentes de agua vinculados al fracking. Los fluidos utilizados contienen cientos de químicos, incluidos compuestos tóxicos como benceno o metanol.

Fracking, práctica común en Pemex desde hace años (El Universal) | ¿Qué es el fracking tradicional y qué impacto tiene en el ambiente? (Sin Embargo) | Antecedentes La Minuta 80 organizaciones se oponen al fracking “sustentable”, anunciado por Sheinbaum

Loading