“Lo que está pasando ahora mismo es el borrado de seres humanos, árboles y piedras, de todo lo que sea palestino, por colonos con el apoyo del ejército” Muntair al Maliki, habitante de Kufr Malik.
Israel está llevando a cabo una “limpieza étnica” de las comunidades beduinas dedicadas al pastoreo en el territorio palestino de Cisjordania, con el objetivo de acelerar la anexión de estas tierras al Estado de Israel e intensificar la ocupación, ha denunciado Amnistía Internacional. Según la organización, ese crimen de lesa humanidad, como es el traslado forzoso, se está llevando a cabo con el apoyo tácito o explícito de la comunidad internacional, así como sus crímenes de genocidio y apartheid.
Así lo afirmaron este 10 de junio, en la presentación de su informe titulado Borrado de todo lo palestino: Limpieza étnica de comunidades beduinas y dedicadas al pastoreo perpetrada por Israel en Cisjordania, en el que denuncia el acoso sufrido por los beduinos palestinos en la Cisjordania ocupada. La organización ha realizado una investigación que abarca desde enero de 2023 hasta abril de 2026. Según el reporte, aproximadamente 5.910 palestinos en Cisjordania, pertenecientes a 117 comunidades mayoritariamente beduinas, se han visto obligados a abandonar sus hogares a lo largo de dicho periodo de tiempo, debido al hostigamiento de los colonos israelíes.
El informe demuestra también que, contrariamente a lo que gran parte de la comunidad internacional sugiere, los responsables de la campaña no son colonos “descontrolados”, organizaciones de colonos o ministros “extremistas” del gobierno. En otras palabras, revela que la violencia de los colonos no es una anomalía, sino parte integrante de una política estatal organizada. que ha incorporado e impulsado la visión del “Gran Israel” preconizada por el movimiento de colonos.
Tal es el caso de la población palestina beduina de Jirbet Zanuta (Zanuta), localidad de la Cisjordania ocupada, que llevaba generaciones allí, viviendo del pastoreo, el cultivo de la tierra y la elaboración de productos lácteos. Sin embargo, a sólo un kilómetro de allí, los colonos israelíes establecieron en 2021 un puesto ilegal de avanzada conocido como Meitarim Farm, y no tardaron en emprender una campaña constante de amenazas y ataques violentos contra la población. Quemaron sus jaimas y escuelas, irrumpieron en sus viviendas, golpearon con fusiles y apedrearon a la gente, rompieron paneles solares y ventanas, vaciaron los depósitos de agua y vertieron lodos residuales en las tierras de cultivo.
Asimismo señala que Israel, como potencia ocupante, tiene la obligación bajo el Convenio de Ginebra de proteger la vida y los medios de subsistencia de la población palestina ocupada. Sin embargo, una investigación de la Comisión de Investigación sobre el Territorio Palestino Ocupado de la ONU publicada este martes ha concluido que las autoridades israelíes y sus fuerzas militares están directamente implicadas en los ataques de los colonos, tanto por implicación directa como por inacción y la protección de dichos colonos. Una participación que, asegura la comisión, supone el “colapso de la distinción entre los colonos y soldados”.
“Aunque el presente informe abarca el periodo comprendido entre diciembre de 2022 y diciembre de 2025, estos crímenes atroces continúan cometiéndose y son parte integrante del sistema israelí de apartheid, como muestran la documentación e información continuas de la situación sobre el terreno ofrecidas por Amnistía Internacional” señalaron en su documento.
Informe completo BORRADO DE TODO LO PALESTINO Amnistía Internacional |
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