La Minuta

Alicia de los Ríos sigue buscando a su madre a 43 años de su detención-desaparición (Carta)

En espera de la expedición del decreto por el que se conformará la Comisión de la Verdad para investigar los crímenes de lesa humanidad cometidos durante la llamada “guerra sucia”, Alicia de los Ríos Merino alerta sobre las dificultades para “romper el pacto del silencio” que mantienen exfuncionarios de instituciones policiacas y castrenses dedicadas al exterminio de organizaciones armadas, dificultando la localización de cientos de víctimas de desapariciones forzadas durante ese periodo. En una carta dedicada a su madre, con quien comparte nombre y apellido, detenida en enero de 1978 siendo integrante de la Liga Comunista 23 de Septiembre (LC23S) y vista por última vez en instalaciones militares, Alicia de los Ríos narra el encuentro que tuvo con un exintegrante de la Dirección Federal de Seguridad (DFS), como parte de la denuncia penal por desaparición forzada que se mantiene abierta en la Fiscalía General de la República (FGR). Hoy miércoles sería el cumpleaños de su mamá, por ello, Alicia hija, redactó una carta que compartió con Aristegui Noticias para contar públicamente, y de manera sensible, cómo se desarrollaron los interrogatorios con los militares. Entregada en cuerpo y alma a la búsqueda de su madre, Alicia es integrante del Comité de Madres de Desaparecidos Políticos de Chihuahua y Ciudad Juárez, organización que junto con otros 20 colectivos mantienen interlocución con el gobierno federal para la conformación de la Comisión de la Verdad.

Leer la Carta a mamá sobre mi encuentro con los perpetradores de su desaparición y escuchar la entrevista con Alicia de los Ríos Merino aquí. Leer también: Alicia de los Ríos: carta a su “jefita” y el encuentro con los perpetradores de la guerra sucia. Más información: El Ejército pocas veces es llamado a rendir cuentas: Anabel Hernández. Caso Alicia de los Ríos Merino. Contexto: La desaparición de Rosendo Radilla Pacheco, cometida por militares, sigue impune pese a sentencia de la CoIDH