El defensor comunitario Samir Flores Soberanes era la voz de Radio Amiltzinko. Su labor como comunicador nahua y defensor del territorio frente al Proyecto Integral Morelos lo convirtió en un símbolo de resistencia. El 20 de febrero de 2019 fue asesinado, y desde entonces, el silencio institucional ha marcado el caso.
Tras siete años del crimen y más de una decena de aplazamientos, el juicio contra el único detenido por el asesinato del defensor Samir Flores iniciará este 16 de febrero, según confirmó el equipo legal que acompaña a la familia se han programado cuatro sesiones, lo que hará que el proceso termine el 20 de este mes, justo el séptimo aniversario de su muerte.
Flores fue asesinado la madrugada del 20 de febrero de 2019, cuando tres hombres se estacionaron frente a su hogar familiar en Amilcingo, Estado de Morelos, y le llamaron para negociar un anuncio en la radio comunitaria que él había fundado. Cuando Flores salió de su casa, lo agarraron y arrastraron hacia lo oscuro. Sonaron tres disparos, dos impactaron en su cabeza. Era uno de los opositores más visibles contra el Proyecto Integral Morelos, un megaproyecto gubernamental que consta de dos centrales termoeléctricas, un gasoducto y un acueducto en los Estados de Tlaxcala, Puebla y Morelos.
En una entrevista con el diario El País, Liliana Velásquez, viuda de Flores, sostiene que durante estos años “Se han centrado en investigar mucho la parte material pero no la intelectual, ¿por qué dejan esa parte fuera? Dicen que para eso hace falta un testigo que anda perdido, y lo están buscando para que vuelva a testificar lo que ya declaró”, añade.
El caso de Samir ganó relevancia ya que, también, fue de las primeras veces que una promesa electoral se convirtió en contradicción política. Durante sus 12 años de campaña, el opositor López Obrador se comprometió a detener el Proyecto Integral Morelos, el megaproyecto con dos centrales eléctricas de ciclo combinado en Huexca; un gasoducto de 160 kilómetros que va desde Tlaxcala y pasa por Puebla y Morelos hasta la zona de Huexca, corriendo por la falda del volcán Popocatépetl; y un acueducto de 10 kilómetros desde la planta de tratamiento hasta las centrales. Lo comparó con poner “un cementerio nuclear en Jerusalén”.
Ante este contexto, diversa organizaciones, colectivos, defensores y activistas han iniciado una jornada de acciones de solidaridad, memoria y exigencia de justicia para Samir. Para el próximo 20 de febrero se esperan diversas marchas en distintos puntos de Morelos y Ciudad de México.
“Recordar a Samir Flores no es solo un acto conmemorativo: es una forma de sostener que el territorio no es “recurso” sino vida comunitaria, y que la comunicación comunitaria no es “opinión” sino derecho a la verdad desde abajo. Mientras el caso no se esclarezca plenamente, el crimen continúa funcionando como mensaje intimidatorio hacia pueblos que se organizan, hacia radios comunitarias que informan y hacia quienes cuestionan megaproyectos en nombre del agua, la salud y la autonomía. Ese es el sentido político de su memoria: exigir justicia no solo por Samir, sino por el derecho colectivo a defender el territorio sin ser asesinados” se señala en el reportaje de Somos el Medio.
Somos el medio Samir Flores, comunicación comunitaria y defensa del territorio: el caso que sigue sin justicia en México | El País El juicio por el asesinato del activista Samir Flores comienza siete años después del crimen | Foto Mario Marlo | Antecedentes en La Minuta Liberación de sospechosa de asesinato de Samir Flores y protección a Cuauhtémoc Blanco, muestras del “narcoestado patriarcal”: FPDTA | Una “terrible red de poder” se encuentra detrás del asesinato de Samir: Frente de Pueblos
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