“¿Es posible un futuro sin guerra?”, con esta pregunta sin respuesta sencilla abrió Kristian Herbolzheimer, director del Instituto Catalán Internacional para la Paz (ICIP), un debate de la Plataforma para la Construcción de Paz en México sobre conceptos, retos y prácticas que dan sentido a la construcción de paz en los territorios mexicanos hoy.
Herbolzheimer alertó que en la actualidad, los conflictos bélicos han vuelto a escalar, con récords de desplazamiento y refugio, y la lógica del más fuerte ganando terreno en la política internacional. Frente a este escenario, propuso cuatro tareas para sostener el trabajo de construcción de paz incluso en ambientes hostiles: superar los marcos mentales binarios (los pares «guerra/paz» o «buenos/malos») adoptando cartografías que reconozcan múltiples actores y temporalidades; repensar la seguridad desde un diseño humano, feminista y compartido; detener la desinversión en paz sin caer en la dicotomía de rechazar toda inversión militar; y cultivar la esperanza del cambio como método.
Por su parte, Jenny Pearce, politóloga de la Escuela de Economía de Londres, advirtió que en un mundo en el que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, declaró que “la paz es fuerza”, la paz se redefine como dominación. Frente a eso, planteó una pregunta urgente: “¿Cómo pueden definir la paz quienes sufren violencia, desigualdad, economías ilícitas y el cambio climático?”
Recuperando reflexiones del último encuentro presencial de la Plataforma, celebrado en Chiapas en 2025, Pearce recordó que las comunidades indígenas habían rechazado la idea oficial de que “había llegado la paz” mediante acuerdos con grupos criminales. Esas comunidades quizás no tenían una palabra exacta en su lengua para nombrarla, pero sí un concepto vivido de la paz, enfatizó Pearce.
En el diálogo con las y los participantes del debate virtual, realizado el18 de febrero de 2026, se cuestionó cómo construir narrativas que hagan de la paz una acción cotidiana, cómo dignificar el concepto ante personas en situación de violencia y cómo conectar los distintos paradigmas con los territorios. Pietro Ameglio subrayó la importancia de una “gimnasia cotidiana” de resistencia noviolenta, en forma de pequeñas desobediencias a órdenes deshumanizantes.
La Plataforma para la Construcción de Paz, un espacio de diálogo de unas treinta organizaciones mexicanas e internacionales que surgió en 2020 “frente a la emergente necesidad por atender los desafíos de la violencia generalizada que en los últimos años se vive en el país”, desarrollará nuevos debates a lo largo de 2026, orientado no a unificar conceptos sino a construir identidad, movimientos y articulaciones comunes.
Todo el artículo: Repensando juntas las paces: claves del debate en el XXIII Foro Virtual de la Plataforma | Antecedentes La Minuta “El discurso de “paz” oficial invisibiliza los problemas estructurales vigentes” denuncian organizaciones desde Chiapas y Frente a la violencia en el país “es urgente una seguridad humana que proteja la vida y garantice justicia”: Serapaz
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