Este 20 de abril de 2026, a sus 24 años, Yuvelis Morales Blanco, recibió el Premio Ambiental Goldman 2026, uno de los reconocimientos más prestigiosos del mundo para defensores de base del medioambiente. El galardón destaca su rol clave en detener el fracking en el Magdalena Medio, una región estratégica en el corazón de Colombia, y en visibilizar los riesgos de esta técnica, mediante la cual se inyecta agua a alta presión con químicos para fracturar rocas y extraer hidrocarburos.
Descendiente de tres generaciones de pescadores, Yuvelis Natalia Morales Blanco creció a orillas del gran río en Puerto Wilches, Santander, donde las sequías, la contaminación y los derrames de petróleo ya marcaban la cotidianidad de su comunidad. Esa conexión profunda con el territorio fue la que la impulsó, a sus apenas 18 años y mientras estudiaba Ingeniería Ambiental, a dejar los libros y salir a las calles cuando se enteró que las empresas Ecopetrol y ExxonMobil planeaban implementar proyectos piloto de fracking en la región: Kalé y Platero.
La lucha no fue fácil. En 2018, un masivo derrame de petróleo afectó gravemente la zona y provocó el desplazamiento de unas 100 familias, la muerte de miles de animales y la mortandad masiva de peces. Esto marcó un punto de inflexión en su vida. Yuvelis y su comunidad sintieron en carne propia los riesgos: agua contaminada, pérdida de medios de vida y amenazas constantes.
“No solo investigué sobre la técnica, sino cómo en otros países, como en Estados Unidos y Argentina, el fracking rompía el tejido social”. Asistió con algunos amigos a las reuniones que hacía la Alianza Colombia Libre de Fracking en el municipio y, más adelante, cofundó Aguawil (Comité para la Defensa del Agua, la Vida y el Territorio) se convirtieron en lo que ella llama “una red de formadores”, para asegurarse de que los más de 30.000 residentes de Puerto Wilches supieran de qué se trataba el fracking.
A los 19 años, aquella joven recibió su primera amenaza de muerte. En 2022, tras un allanamiento a su casa y constantes intimidaciones, tuvo que exiliarse en Francia. No tardó mucho en volver al país, pues su férrea convicción hacia la protección del medio ambiente fue más fuerte que el exilio. En este mismo año Ecopetrol suspendió los contratos de los pilotos de fracking. Y en agosto de 2024, la Corte Constitucional confirmó que los proyectos violaron el derecho al consentimiento libre, previo e informado de la comunidad afrocolombiana de Puerto Wilches, convirtiéndose en un ejemplo mundial de resistencia comunitaria y defensa del territorio.
“Los gobiernos tienen que gobernar por la vida. Quien esté en este momento y después gobernando para Colombia no tiene que ser impermeable a la lucha por la vida, la resistencia comunitaria, el cuidado de la naturaleza. No hacerlo sería realmente irresponsable y no sería nada congruente en el país más hermoso del mundo. A mí me mantiene en pie de lucha la esperanza. Vivo en ese río, es imponente, bastante hermoso. Me tocó vivir en uno de los pedacitos más bonitos que tiene, en el valle. Atardece con el río de fondo, con montañas, con el cielo anaranjado. Veo a la gente feliz en ese río, bañándose, buscando su porvenir, encontrando la certeza del mañana” Señala Yuvelis Morales Blanco en entrevista con el medio latinoamericano Mongabay.
Mongabay Una activista colombiana gana el premio Goldman 2026 por su lucha contra el fracking | Radio Nacional de Colombia Yuvelis Morales, Premio Ambiental Goldman 2026 | El País La colombiana Yuvelis Natalia Morales Blanco gana con 25 años el premio Goldman por oponerse al ‘fracking’ | Foto. Christian Escobar Mora
![]()













