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La Minuta

Periodismo de lo Posible: Tlaxcalancingo, la comunidad poblana que no se vende, no se calla y no claudica

Desde hace décadas la comunidad nahua de Tlaxcalancingo, en Puebla, enfrenta diferentes batallas para resguardar la vida comunitaria, las tierras y el agua. La resistencia actual se nutre del recuerdo de una experiencia de 2012, cuando el municipio junto al gobierno del Estado intentaban privatizar y desaparecer el campo Tocala, un espacio de uso comunal destinado al deporte del pueblo y donde se celebra la feria del nopal y la fiesta dedicada a la Virgen de los Remedios.

Las autoridades querían construir un polideportivo de alto rendimiento para entregarlo en concesión a una empresa española. Ese era un paso más para el avance de los desarrollos inmobiliarios.

La administración de San Andrés Cholula, municipio conurbado de la capital de Puebla que vive un proceso de gentrificación detonado por la llegada de un mayor número de extranjeros y de alumnos a las universidades privadas de la zona, había donado —sin consultar a la comunidad— el campo Tocala al gobierno del estado para que construyera un Centro de Activación Física y Bienestar, que costaría 90 millones de pesos y sería concesionado durante 30 años a la empresa española República Sana.

“En lugar de nuestro enorme campo y centro de reunión, estarían construyendo un centro deportivo que sería para la gente de Puebla, que tiene auto propio y puede pagar la inscripción a un club de lujo. Esta noticia enojó a la gente porque significaba privatizar el corazón del pueblo”, dice la arquitecta Sonia Chiquito Cuatetl, vecina del lugar.

En respuesta, la población nombró un comité de defensa para impedir que les arrebataran Tocala y evitar la construcción de proyectos ajenos a los intereses de la comunidad. Les preocupaba el antecedente del fraccionamiento de lujo Lomas de Angelópolis, cuyos desarrolladores comenzaron a adquirir, desde 2002, predios en comunidades del municipio mediante prácticas que incluían obligar a los ejidatarios a vender sus tierras a 4 pesos el metro cuadrado.

Los gobiernos municipales y estatales han querido imponer un modelo de desarrollo al que los habitantes originarios se oponen porque significa apropiarse de sus recursos naturales. Su defensa del territorio —Tlaxcalancingo es conocido “porque no se vende, no se calla y no claudica”— les ha dejado grandes lecciones de lucha y organización, como la que vivieron en 2012.

Poco a poco, ese 6 de enero la gente comenzó a llegar al campo, alertada por los mensajes, las llamadas, la radio comunitaria y las campanadas de la iglesia que repicaban en señal de emergencia, porque había un fuerte rumor de que en cualquier momento arribaría el entonces gobernador Rafael Moreno Valle para colocar la primera piedra del proyecto. En el primer link puedes escuchar todo el episodio.

Aquí puedes escucharlo T1_E12_Puebla: Cuando el campo se planta frente al despojo de tierra de agua – Periodismo de lo posible |Texto Mely Arellano Tlaxcalancingo, la comunidad poblana que no se vende, no se calla y no claudica | Revista Espejo | La Minuta Estrenan podcast “Periodismo de lo Posible”: Historias contadas desde los territorios – EDUCA | El Topil 56. Narrar desde el territorio: la comunicación comunitaria en el ecosistema mediático – EDUCA | Imagen Periodismo de lo Posible

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