En Oaxaca, particularmente en la región de la mixteca, son al menos 80 menores de Tierra Blanca Cópala víctimas del desplazamiento forzado interno, sin contar infantes de otras comunidades. El estado enfrenta más de 20 casos activos de desplazamiento colectivo debido a motivos de violencia y despojo, el de las comunidades triquis San Juan Copala y Tierra Blanca es uno de los casos más graves y prolongados, ha provocado el desplazamiento de más de 200 familias que han tenido que huir y establecerse en campamentos o comunidades aledañas.
¿Cómo viven las infancias estos procesos de despojos y desplazamiento forzado? ¿Cómo impactan en sus vidas? La periodista Juana García, originaria de esta región, realizó el reportaje “Los sueños de las infancias desplazadas” donde desde otra mirada y una narrativa cercana a ellas busca documentar en sus propias voces estos impactos.
“Entre los sueños recurrentes de Oswaldo están las detonaciones de arma de fuego en Tierra Blanca Copala, cuando fueron desplazados por un grupo armado, pero también sueña con el arroyo que atraviesa su comunidad al igual que otras niñas y niños. De diciembre de 2020 a la fecha, las 144 familias triquis de Oaxaca siguen sin fecha de retorno. Con una expresión de calma y una media sonrisa, Oswaldo cuenta que iba con sus compañeros al afluente que pasa cerca de la escuela en Tierra Blanca”.
…“Cerca de ese lugar viven otros 10 infantes y adolescentes con sus padres, unos ocho de ellos tienen los recuerdos intactos del sonido del río, de las lluvias sobre los campos de café, milpa y platanares, de sus mascotas, de cada rincón de Tierra Blanca, de las abuelas, los abuelos, la comida…”
Así la periodista nos narra y acerca a las niñas y niños que han vivido desplazamiento forzado, retoma la voz de Lizet, otra de las niñas, que le cuenta extraña ir al río, pero también el agua de limón que le preparaba su madre. “Teníamos un árbol de limón, de mangos, plátanos y muchas frutas, y mi mamá nos hacía agua de limón, me gusta mucho”, cuenta. Actualmente, la madre de Lizet se dedica a vender agua de frutas para sostener los gastos de su familia.
Jadiel tenía seis años cuando junto a sus papás y sus otros dos hermanos, así como decenas de infantes de al menos 144 familias huyeron de Tierra Blanca Copala ““El arroyo nos quedaba cerca, nos gustaba ir a jugar, comíamos muchos elotes y mangos verdes. También cerca de nuestra casa hay una barranca y con un cartón nos íbamos a resbalar con mis primos, me gustaría volver a mi casa, a jugar”, dice entre risas junto a su hermana, Lizet y otros niños”.
García señala que de acuerdo al Consejo Nacional de Población (Conapo) en su informe de 2021, hasta el año 2020, al menos 262 mil 411 personas eran víctimas del desplazamiento forzado interno a causa de la inseguridad delictiva y la violencia. Las niñas, niños, adolescentes y jóvenes de entre 0 y 19 años de edad representaban 26% de las mujeres y 29% de los hombres.
Asimismo apunta que entre las múltiples violaciones a los derechos a estas infancias, en las escuelas que asisten en su lugar de refugio, también atraviesan discriminación y racismo por parte de sus compañeros de clase, sin que las instituciones tengan una política antirracista.
Reportaje completo Los sueños de las infancias desplazadas (El Universal Oaxaca) | RedTDT «Simulaciones», acciones de autoridades para atender desplazamiento forzado: Red TDT
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