La Minuta

Mujeres indígenas piensan la democracia más allá de las urnas

La democracia, se nos ha repetido a lo largo de nuestra formación escolar, es un sistema de gobierno en el que el poder reside en el pueblo y en el que es el pueblo quien elige a sus gobernantes. Sin embargo, detrás del anhelo, más que realidad, en lo que la democracia se ha convertido, laten muchos problemas y distintas contradicciones, y aunque el marco jurídico ha ido reconociendo el derecho de los pueblos indígenas a sus propias formas de gobierno, existen peligros que incluyen el mayor control de la democracia estatal sobre los sistemas sociopolíticos de muchos pueblos indígenas.

Estas tensiones son objeto de reflexión de este número del proyecto “Tzam. Trece semillas” en donde mujeres de diferentes pueblos indígenas exploran estos encuentros y desencuentros entre la democracia estatal y los sistemas de gobierno de sus pueblos y comunidades; nos muestran así otros horizontes posibles de organización de la tan necesaria vida en común.

“Hoy en día no podemos dejar de lado el construir una democracia más allá de las urnas que garantice la participación de quienes históricamente hemos sido excluidos y excluidas. No podemos vivir en un sistema antidemocrático que violente nuestros derechos, incluyendo nuestro derecho a la libre autodeterminación”, afirma Frida Hyadi Díaz González en su reflexión desde el Valle del Mezquital.

“Sin embargo, los pueblos indígenas hemos demostrado que existen formas de gobierno más allá de la democracia: formas de gobierno horizontales, participativas y basadas en la reciprocidad. Es por ello que creo en una democracia más allá de las urnas… pero creo mucho más en nuestra organización más allá del Estado”, reitera la autora otomi.

Una democracia más allá de las urnas… y una organización más allá del Estado y Novena semilla: Democracia