“A veces no tenemos servicios médicos completos ni medicamentos en las clínicas, pero sí internet y violencia digital”, afirma Vanessa, joven ayuuk originaria de Santa María Alotepec, un municipio incrustado en la sierra norte de Oaxaca, donde la mayoría de las personas viven en situación de pobreza y únicamente hablan mixe, sin embargo el uso de tecnologías y redes sociales ya es una realidad que afecta desproporcionadamente la vida de las mujeres.
Frente a este contexto, diversas mujeres indígenas de distintas comunidades de Oaxaca conformaron el Frente Comunitario contra la Violencia Digital, una estrategia de prevención, acompañamiento y apropiación tecnológica que busca responder al aumento del ciberacoso y otras agresiones digitales, particularmente en localidades donde prevalecen sistemas de usos y costumbres.
A través de un reportaje publicado por Animal Político, la periodista Eréndira Aquino, documentó el proceso que la Red de Intérpretes Promotores Interculturales (REDIN), fueron desarrollando junto a mujeres indígenas de Oaxaca para prevenir y enfrentar la violencia digital desde sus territorios y lenguas. El trabajo también contó con el apoyo de la Embajada de Australia, México (Centroamérica, Cuba y República Dominicana), y contó con el acompañamiento de Olimpia Coral Melo y la Red de Defensoras Digitales.
Aquino, apunta que durante la segunda jornada de un campamento organizado por la REDIN en Guelatao, mujeres de diversas comunidades platearon la necesidad de conformar un espacio de resguardo colectivo entre mujeres centrado en la prevención, la alfabetización digital con enfoque de género y la misión de difundir en cada una de sus comunidades el contenido de la Ley Olimpia, como se conoce al conjunto de reformas legales que desde 2021 tipifican la violencia digital y establecen sanciones para los delitos que vulneran la intimidad sexual cuando no hay consentimiento a través de internet o redes sociales.
Esta urgencia demandaba una acción concreta; de ahí nace el Frente Comunitario contra la Violencia Digital, el cual tuvo como primera tarea grabar en su lengua materna un mensaje en video dirigido a su comunidad lingüística sobre la existencia de la Ley Olimpia y ofrecer un puente de apoyo para quienes han sido víctimas, desmitificando la idea de que la exposición pública es el único destino para quienes viven esta violencia.
A pesar de que en Oaxaca se aprobaron las reformas para tipificar y sancionar la violencia digital y los delitos contra la intimidad sexual desde 2021, Betsabeth Martínez, directora de Administración y Finanzas de la REDIN, señala que aún no existen protocolos de prevención, atención y sanción de estos casos en pueblos que se rigen por usos y costumbres, una realidad que la asociación espera que cambie con el trabajo de mujeres dispuestas a acercar la justicia intercultural a sus comunidades.
El Frente Comunitario contra la Violencia Digital busca conectar el conocimiento jurídico con las formas de organización de los pueblos indígenas. Sus integrantes plantean que conocer la existencia de una ley es apenas el primer paso, pues su aplicación requiere que las comunidades conozcan sus alcances, que las mujeres puedan identificar las agresiones y que existan mecanismos para acompañarlas. La apuesta del Frente es que la defensa frente a la violencia digital se construya desde los propios territorios y con la participación directa de las mujeres de cada comunidad.
Eréndira Aquino “SOMOS LAS ÚNICAS QUE PODEMOS DECIR SÍ O NO”: NACE EN OAXACA EL FRENTE COMUNITARIO CONTRA LA VIOLENCIA DIGITAL | “AQUÍ NO HAY MÉDICOS, PERO SÍ VIOLENCIA DIGITAL”: MUJERES INDÍGENAS SE ORGANIZAN CONTRA EL CIBERACOSO |
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