La Minuta

Los días en que el pueblo organizado de Oaxaca logró cambiar el mundo

By 5 julio, 2010 Sin Comentarios

Algunas condiciones y reflexiones en torno a las elecciones en Oaxaca

 

Empezamos a escribir la presente nota en la madrugada de ayer: un inolvidable domingo 4 de julio 2010 – logrando su formulación final esta madrugada, igualmente memorable, al confirmar los medios de comunicación la victoria de la plataforma electoral insurgente y constituida por la “Coalición por la Paz y el Progreso”. Con esta victoria histórica del pueblo oaxaqueño organizado, se logró finalmente desplazar del poder al PRI-gobierno, enquistado en el poder durante largos 80 años – dando inicio a un nuevo lunes, a una nueva semana y a una nueva era en la historia política de Oaxaca, de México, América Latina y del Mundo.

 

 

 

 

A pocas horas de iniciarse el proceso electoral en Oaxaca y mientras escribo estas líneas, estoy rodeado por algunos miembros de la comisión de comunicadores y observadores internacionales de DDHH, asociados con “el derecho al voto”.  Esta misión enmarca nuestra presencia y actividades en Oaxaca, a partir del pasado miércoles 30 de Junio, y a pesar de no conocernos previamente, nos hemos constituido, en muy poco tiempo, en una pequeña “comunidad” internacional solidaria, merced a la comunión de valores y anhelos compartidos por un mundo mejor. Este tipo de aproximación humana es recurrente cuando se cubren frentes de guerra y, también, en momentos especiales de transformación social como el presente, en que se deslindan dos proyectos políticos alternativos y antagónicos en Oaxaca. En estos momentos, me siento gratamente acompañado por “Rafa” (radio-periodista de Buenos Aires), Sarah (periodista franco-italiana de una revista asociada con movimientos sociales y Roma) e “Inma” (profesora de arte, del colectivo Universidad y Compromiso Social (UyCS) – al cual yo también me honro en pertenecer – y de la plataforma de lucha en contra del acoso, en la Universidad de Sevilla) y, también, por José Carrera y otros compañeros oaxaqueños, cuya presencia nos brinda un sentimiento reconfortante de seguridad.

 

La iniciativa de esta misión surgió en el contexto del Foro Social Mundial (FSM) Temático – México 2010 y de la reunión, casi conjunta, del Consejo Internacional (CI) del Foro Social Mundial, que tuviera lugar en el DF, entre el 2-7 Mayo. La ONG EDUCA es nuestra entidad anfitriona en el plano local, la cual coordina nuestras actividades, conjuntamente con representantes  de varios movimientos sociales mexicanos, involucrados en la defensa y lucha por los DDHH, por el Medio Ambiente – y en el aumento de la participación ciudadana, con la finalidad de profundizar y “democratizar” la democracia. Frente a la crisis sistémica del capitalismo globalizado, el proyecto del FSM postula que “Otro Mundo es Posible” – y para que esta visión de mundo pueda implementarse se requiere de su construcción, paralela y convergente, en cada uno de los 570 municipios de Oaxaca, de México del Mundo, en todas las esferas de la vida social, en las relaciones interpersonales y en nosotros mismos, para evitar y superar el síndrome de los “reformadores no reformados” que plagó el siglo pasado, pervirtiendo el ideario socialista. El proyecto aludido implica la construcción de “sociedades y culturas de justicia y paz”, en todos los rincones del mundo y en las cuales “se escuchen todas las voces”. En las cuales, “democracia” se traduzca en el aumento de los niveles de justicia y de dignidad para todos los sectores poblacionales. En las cuales, “lo legal” sea sinónimo de justicia – y no de “cultura de la impunidad”, como prevalece en Oaxaca y en tantos otros lugares de México y del mundo. En las cuales, se puedan construir y establecer “políticas del buen gobierno” (para el “bien común”), que incluyan normas de respeto y salvaguarda de la diversidad biológica y cultural, asumidos como praxis ciudadana. En el contexto mexicano, de acuerdo a la versión de Cynthia Hewitt de Alcántara, asumida como propia en esta nota, parece ser que el único sexenio en que se intentara implementar, con seriedad, el tipo de políticas sociales, en el sentido arriba descrito, se remonta al periodo del mandato presidencial del General Lázaro Cárdenas, entre los años 1934-1940.

 

 

En base a lo escuchado y aprendido de nuestras entrevistas, hechas con personas de todos los estamentos sociales, en las calles de Oaxaca, en el lobby del hotel, en las poblaciones aledañas, municipios indígenas y en las coloniasy barrios conurbados, nuestra impresión es que la población organizada en torno a la Coalición multipartidaria por la “Paz y el Progreso”, integrada por 4 partidos: Convergencia, PRD, PAN y PT – que en realidad abarca, a nuestro humilde  ver, a la gran mayoría de la ciudadanía que hoy postula a Gabino Cué como Gobernador de Oaxaca, parece estar lista y organizada para reclamar sus derechos y asumir el poder por la vía electoral, para implementar las políticas sociales para el bien común, arriba sugeridas. De las mismas fuentes logramos entender que estos derechos y reclamos legítimos de la población han sido hasta ahora negados e impedidos, durante los últimos 80 años, por el régimen autoritario del PRI, cuya corrupción y violencia ha llegado a hartar, según nuestra lectura de la realidad, a los pobladores de los 570 municipios, incluyendo a las 16 Pueblos Indios y a los habitantes de las ciudades de Oaxaca, un estado de una riqueza histórica, política, biológica y cultural – y con una tradición de lucha y organización popular, difícil de igualar en otras regiones de México y del Mundo. Una tradición que se remonta a las luchas en contra de las condiciones represivas derivadas de la conquista y legado colonial, del colonialismo interno en el periodo republicano, de las políticas culturales plagadas de etnocidio y ejemplificadas en Oaxaca, por ejemplo, por la COSEI en las décadas de los 70s y 80s, por las luchas magisteriales de la sección 22 de la CNTE y por el APPO, a partir del año 2006, las luchas y afirmaciones autonómicas de los Pueblos Indígenas de los 90s, entre muchas otras, hasta llegar al momento presente.

 

 

Igualmente y como ya adelantado, de las mismas fuentes locales, el significado de las elecciones de 2010  trasciende el ámbito local, estatal e incluso nacional, por razones que intento transcribir a continuación. Ya que, de alguna forma, se están definiendo con ellas, el avance o retroceso cualitativo del proceso democrático en México, incluyendo las elecciones presidenciales del 2012, de impacto hemisférico. Más aún, el contexto internacional que enmarca estas elecciones tiene que ver con la presencia en la región de corporaciones transnacionales mineras, de registro canadiense, cuyos actividades extractivas son destructivas del medio ambiente y del tejido socio-cultural de las comunidades y pueblos – ayudando a reproducir y a reforzar un sistema obsoleto, caduco, corrupto y violento que ha beneficiado, hasta ahora, a las “cuatro familias” que se rotan el poder para salvaguardar sus intereses y privilegios, a un grado extremo tal que ubican a Oaxaca entre los estados más pobres y con una de las brechas socioeconómicas más abismales de México y del Mundo. Las variables anteriormente mencionadas: la pobreza extrema y la extrema división entre ricos y pobres constituyen, según varios estudios científicos, los correlatos más importantes que explican la baja calidad de vida de la mayoría poblacional y  los altos índices de violencia e inseguridad pública que prevalecen en nuestros días.

 

 

 

 

En el mismo sentido y amparados en las informaciones de la población entrevistada, entendemos que el sistema autoritario de los últimos 80 años no se hubiera podido reproducir y mantener hasta la fecha, sin mecanismos de fraude conocidos como “mapachismo”, demasiado sofisticados para enumerarlos en este momento y, sin el manejo del terror/temor (pedagogía del miedo) combinado con la “compra de votos” (cooptación) de los sectores desfavorecidos de la población. Por lo escuchado y aprendido en los últimos días, estos “dueños del poder”, para favorecer a sus privilegios y estilo de vida, articulados a su vez con los intereses mineros transnacionales, no vacilan en asesinar y dar impunidad a los asesinos de sus oponentes y a activistas. Como lo que le ocurrió a Betty Cariño de la ONG Cactus y a Jyri Jaakola (observador internacional y activista no-violento de DDHH, oriundo de Finlandia), el 27 Abril del año en curso, al ser emboscados y vilmente asesinados, cuando integraban una caravana humanitaria con víveres y medicinas destinados para la comunidad triqui San Juan Copala, sitiada por grupos paramilitares armados al servicio del PRI-gobierno. Fueron muchas las fuentes que identifican a Ulises Ruiz, el actual gobernador de Oaxaca (merced a un proceso de fraude electoral), como el principal responsable de las condiciones de violencia estructural y de otra índole que afligen, según ellos, las condiciones y niveles predominantes de baja calidad de vida y precariedad para la población oaxaqueña, en especial de los habitantes de las zonas rurales y para los miembros de los Pueblos Originarios.

 

 

Finalmente, son igualmente numerosas, las voces que señalan al gobernante arriba mencionado como “experto operativo” y del “mapacheo” del PRI. Es decir, ducho en el  manejo de un espectro amplio de estrategias y “alquimias electorales” – que implican desde el control y subordinación de todas las esferas del gobierno, de la administración pública, del aparato legal-policial, del nivel ejecutivo, legislativo, judicial y electoral, del control de los medios de comunicación – y que llegan a incluir modalidades de asesinato e impunidad, que permite a los asesinos identificados del periodista norteamericano Will Bradt de Indymedia, quién cubría los sucesos de la “Comuna de Oaxaca” en 2006, el caminar libremente por las calles de Oaxaca. Asesinatos que parecen a su vez estar asociados, por un lado, con el intento de amedrentar a los pobladores para no participar en estas elecciones y, por el otro, con el involucramiento de Betty Cariño en actividades de denuncia y defensa del territorio de las comunidades y pueblos frente a las acciones y a los intereses mineros de las empresas transnacionales mencionadas. Un tipo de lucha que se está dando en varias regiones de México, América Latina y, en realidad, a escala planetaria – y que de alguna forma se viene articulando crecientemente en nuestro tiempo, gracias a los espacios de encuentro facilitados por el proceso y el espacio del Foro Social Mundial, entre otras instancias de resistencia y lucha hemisférica y mundial.

 

 

Con los antecedentes, brevemente esbozados arriba, es preocupante señalar dos situaciones: (1) Las autoridades estatales decidieron no recibir la visita de dos eurodiputadas que viajaron a México y a Oaxaca para observar la situación de los DDHH en el estado, aparte de averiguar el avance de la investigación de los asesinatos mencionados. La segunda se refiere al hecho, de que Oaxaca es uno de los dos estados, entre los 14 estados que tienen elecciones en esta fecha, que no firmaron hasta el momento el pacto de seguridad con el gobierno federal, para brindar las condiciones de seguridad que un proceso electoral exige en general y, más aún, tratándose de las condiciones de alta conflictividad y violencia que contextualizan este próximo ejercicio electoral, a punto de iniciarse. En otras palabras, la violencia que pueda ocurrir en las próximas horas solo favorece a quienes se han beneficiado y se benefician de la violencia estructural (estructuras de injusticia) que prevalecen en Oaxaca durante los últimos 80 años – y a sus socios/cómplices en el plano nacional e internacional.

 

 

Al parecer, los ciudadanos de Oaxaca están dispuestos a decir Basta! – y a reclamar un futuro de paz, justicia, democracia y bienestar social que les pertenece a ellos, a sus hijos y a las generaciones venideras. El día de mañana nos dirá si la voluntad ciudadana logra la victoria que se merece este pueblo trabajador, noble y organizado, que parece estar dando al mundo una lección de praxis ciudadana y esperanza de alcance planetario.

 

 

El avance de la democracia en el mundo pasa hoy día por lo que ocurra en Oaxaca. Es por ello, que los ojos del mundo están atentos a lo que ocurra en Oaxaca, a partir de hoy – dia histórico en el que parece haber sido elegido Gabino Cué como nuevo gobernador de Oaxaca, manteniendo el mismo nivel de atención, en los próximos meses y años, durante la etapa de transición del viejo al nuevo gobierno y, finalmente, durante los primeros años de mandato del nuevo gobierno.

 

 

 

 

Azril Bacal

 

CETAL/Radio Latinoamérica, Red de Solidaridad Suecia-América Latina, Asociación Paulo Freire de Suecia/CI-Foro Mundial de Educación, Uppsala Social Forum/Miembro de la Comisión de Comunicaciones del FSM, Coordinador, Red Cultura de Paz de Uppsala/Suecia, Colectivo “Universidad y Compromiso Social” de la Universidad de Sevilla, Miembro de la directiva del RC-10 de la Asociación Internacional de Sociología (ISA) sobre “Participación, Democracia Organizacional y Autogestión”, Miembro del Laboratorio/Forum de Midia Livre del Brasil