El pasado 2 y 3 de septiembre, en Oaxaca tuvo lugar el encuentro Construyendo Caminos para la Paz Ambiental y Comunitaria entre defensoras y defensores de los derechos humanos, convocado por EDUCA, SERAPAZ, el Centro de Desarrollo Humano CDH y la Coordinación de ONG y Cooperativas CONGCOOP.
Representantes de organizaciones de Guatemala, Honduras y diversas partes de México asistieron al encuentro con la meta de compartir experiencias y estrategias para analizar la conflictividad en la región e identificar alternativas y rutas para fortalecer la construcción de paz. Como clave para ello identificaron la defensa del territorio y la conservación de la unidad de la comunidad.
Después de la ceremonia de apertura, en las reflexiones se ubicaron problemas como una primera etapa, aunque procedían de países diferentes, el intercambio produjo una diversidad de retos compartidos, entre ellos el despojo de la tierra y los bienes comunes, la situación jurídica y la cohesión comunitaria.
Las y los participantes destacaron la minería y los intereses de empresas transnacionales como motor detrás de la crisis, además denunciaron que la corrupción facilita el despojo e interrumpe los mecanismos locales de las comunidades que podrían enfrentarse a intereses económicos. Coincidieron en que actualmente los gobiernos usan su influencia en los medios para estigmatizar la defensa del territorio y dividir a las comunidades.
En su participación EDUCA propuso el enfoque comunitario para la construcción de la paz, que se funda en una base para la búsqueda de soluciones. El concepto no define la paz como ausencia de conflicto, sino como la habilidad de los pueblos para mantener una vida digna y su cultura a pesar de las amenazas y la violencia.
De igual forma, el CDH de Honduras, CONGCOOP de Guatemala y SERAPAZ de México compartieron su trabajo y las estrategias que emplean, mostrando una gran diversidad de enfoques, como la defensa jurídica, la documentación y la denuncia de violaciones de derechos humanos, así como diferentes métodos que se utilizan desde las organizaciones, uno de los más importantes estaba referido a la transformación positiva de conflictos: ¡sí es posible construir la paz en contextos de incremento de la violencia!
Una idea que generó interés fue la diversidad de enfoques y experiencias para la construcción de paz, por lo que se desarrollaron principios fundamentales para el fortalecimiento de la comunidad, como incluir a las juventudes en la toma de decisiones, lograr una soberanía alimentaria y usar los medios comunitarios para cambiar el discurso de odio y fomentar las propuestas comunitarias a través del rescate de la memoria histórica, la fe y la esperanza.
Finalmente, en una ronda de reflexión, las y los participantes compartieron canciones y poemas que abordan la opresión y la resistencia; a pesar de toda la violencia, reafirmaron que la esperanza es lo más importante como fuente de la fuerza colectiva que implica sostener luchas largas.
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