La Minuta

Ejército, “poder preponderante” que viola impunemente a derechos humanos: Mario Patrón

Prácticamente cada día queda más claro que las fuerzas armadas, es decir, el Ejército, la Marina Armada y la Guardia Nacional, “son un poder preponderante en la actual administración”, señala Mario Patrón en su artículo publicado hoy en La Jornada. Durante las semanas recientes el caso Cienfuegos ha causado un gran revuelo y “ha vuelto a poner en evidencia la debilidad institucional para una procuración de justicia con estándares democráticos. No obstante y con independencia del caso Cienfuegos, frente a los recientes señalamientos y documentación de casos que las vinculan a graves violaciones a los derechos humanos, vale la pena preguntarnos si, en efecto, las fuerzas armadas siguen hoy bajo el mismo manto de impunidad que les protegió durante las anteriores administraciones”. La exoneración a Cienfuegos, más que un golpe a la DEA o a la relación bilateral entre México y Estados Unidos “es un duro golpe a la democracia de nuestro país y un mensaje de empoderamiento para el Ejército, que amplía sus márgenes de acción. Tras los casos de violaciones graves a los derechos humanos, como Ayotzinapa, Tlatlaya, Apatzingán o aquellos de los que es señalada la GN sigan en la impunidad y la documentación de los nexos de las fuerzas armadas con el crimen organizado en entornos de macrocriminalidad diseminados por el territorio nacional, la exoneración de Cienfuegos se traduce en un mensaje de protección e incluso de subordinación de las instituciones civiles a las castrenses”, afirma Mario Patrón, actual rector de la Ibero Puebla.

Leer el artículo completo: Ejército y graves violaciones a derechos humanos, Mario Patrón. Leer también: Entrega de megaproyectos al ejército, muestra de la guerra contra los pueblos: CNI-CIG y FPDTA. Contexto: Caso Cienfuegos, oportunidad para repensar la relación entre Estados Unidos y México y Policías federales y militares, involucrados en la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa. Cartón: El Padrino, por Monero Rapé.