En el marco de la celebración del Día de Muertos y Fieles Difuntos, la festividad colectiva más importante en la cultura mexicana, EDUCA ha convertido en una tradición la instalación de una ofrenda dedicada a honrar la memoria de quienes entregaron su vida en defensa de la justicia, los derechos humanos y la autonomía de los pueblos.
La ofrenda no es sólo un altar: es un espacio de encuentro, reflexión y denuncia. A través de flores, velas, fotografías, mensajes y elementos rituales, se construye un homenaje colectivo que recuerda que la lucha por la vida continúa.
En cada papel picado y cada vela encendida, se expresa el reconocimiento a quienes, desde sus territorios, levantaron la voz por la dignidad, la tierra, los bienes comunes y la libertad.
Esta acción simbólica, profundamente arraigada en las prácticas comunitarias, busca visibilizar el legado de defensoras y defensores que, con valentía y compromiso, enfrentaron la violencia estructural y la impunidad.
En este contexto, el día de ayer EDUCA publicó el monitoreo “Todos sus Nombres, Todas sus Luchas”, de la campaña Alas y Raíces de los Movimientos Sociales en Oaxaca. La información que arrojó este ejercicio indica que, durante el primer año de gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo —del 1 de octubre de 2024 al 24 de octubre de 2025—, se registraron 34 asesinatos de personas defensoras en el país y 4 desapariciones forzadas.
Con la cifra de 10 asesinatos, Oaxaca lidera a nivel nacional y se reafirma como el estado más crítico para la defensa de los derechos humanos. Le siguen Jalisco, con 7 casos, y Puebla, con 4. El 44.1 % de los asesinatos de personas defensoras se concentra en el sur-sureste del país: Oaxaca (10), Guerrero (3) y Chiapas (2).
Al igual que en el sexenio anterior, con un promedio de 38 personas defensoras asesinadas por año, la defensa de los derechos humanos en México continúa representando una actividad de alto riesgo que amenaza gravemente la integridad y la vida. La defensa de la tierra y el territorio y la reivindicación de un medio ambiente sano (31.6%), así como el ejercicio del derecho a la verdad y la justicia (28.9%), y derechos civiles y políticos (15.8%), representan el 76.3% de los atentados a la vida y por ende las luchas más vulnerables a la represión.
Por todo lo anterior, EDUCA reafirma su compromiso con la memoria, la justicia y la defensa de los derechos colectivos. El Día de Muertos no es únicamente una celebración cultural, sino una jornada de resistencia, amor y esperanza, donde el recuerdo de quienes lucharon por la vida, el territorio y la dignidad se convierte en semilla de futuro.
Consulta el Monitoreo Todos sus nombres, todas sus luchas 2025 – EDUCA | Fotografías EDUCA
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