El cambio climático es responsable “sin lugar a dudas” de la intensidad de la ola de calor que azota Europa occidental, un episodio que habría sido prácticamente imposible hace 50 años, concluye el grupo de científicos del World Weather Attribution (WWA) en un estudio publicado el viernes 26 de junio. Desde entonces, su impacto humano se ha agravado: la Organización Mundial de la Salud (OMS) contabilizó más de 1.300 muertes adicionales atribuibles a las altas temperaturas en Europa desde el 21 de junio. Según su director general, Tedros Adhanom Ghebreyesus, unos 150 millones de personas vivían bajo calor extremo, con escuelas cerradas y redes eléctricas sometidas a una fuerte presión.
Francia, el país que en su conjunto ha sido el más afectado por esta severa ola de calor, puso fin este lunes a la alerta roja con un balance provisional de al menos mil muertes “adicionales” o “excesivas”. En Reino Unido, donde por primera vez se emitieron alertas rojas durante tres días consecutivos y el viernes se registraron 37,3 grados en la localidad de Santon Downham, la temperatura más alta medida en ese país en junio, el calor también empezó a remitir el fin de semana y esperan dar por terminada la ola de calor en las próximas horas. Según la Oficina Meteorológica británica (Met Office) se prevé un descenso progresivo de las temperaturas hasta situarse en niveles habituales para esta época del año.
Las temperaturas extremadamente elevadas durante el día, pero también durante la noche, habrían sido “prácticamente imposibles” en esta época del año en 1976 –otro año marcado por una ola de calor excepcional–, según estos investigadores, que estudian la responsabilidad del cambio climático de origen humano en eventos meteorológicos extremos.
Una ola de calor similar ocurrida entonces habría sido 3,5 °C menos cálida durante el día y 2,4 °C menos cálida durante la noche, calcularon. “Hemos concluido que, en estos últimos 50 años, durante los cuales el planeta se ha calentado 1,1 °C, la probabilidad de una ola de calor como esta ha cambiado inmensamente”, subrayó Theodore Keeping, del Imperial College de Londres, uno de los autores del estudio.
“Este episodio no habría sido posible en junio sin el cambio climático”, afirmó de forma aún más directa durante una presentación a la prensa.
Europa siempre ha conocido veranos cálidos, pero el escenario actual ya no se parece al de hace apenas unas décadas. Las temperaturas cercanas a los 40 ºC han dejado de ser exclusivas del Mediterráneo y empiezan a aparecer con mayor frecuencia en ciudades como Londres, París o Berlín. Es actualmente el continente que más rápido se está calentando del mundo, solo superado por el Ártico. Según el informe European State of the Climate 2025, la temperatura media europea aumenta aproximadamente 0,56 ºC por década desde mediados de los años noventa, un ritmo cercano al doble de la media global.
La histórica ola de calor de 2003 dejó alrededor de 70.000 fallecimientos en Europa y marcó un antes y un después en la percepción del riesgo climático. Desde entonces, numerosos países han desarrollado planes de adaptación, sistemas de alerta temprana y estrategias urbanas para reducir el efecto de las altas temperaturas. Sin embargo, los expertos advierten de que estas medidas deberán intensificarse porque los episodios extremos seguirán aumentando mientras continúe el calentamiento global.
ONU La ola de calor récord en Europa lleva la huella de la crisis climática | DW Europa enfrenta un calor casi imposible hace 50 años | El Mundo La ola de calor más severa y extensa en Europa: cientos de fallecidos, decenas de ahogados, cortes de carreteras, cierre de colegios y centrales nucleares… | National Geographic España Los científicos se pronuncian sobre las continuas olas de calor: ¿Y si Europa tiene un nuevo clima?
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