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Alas y RaícesLa Minuta

A 20 años de la toma de medios y el cacerolazo seguimos denunciando un presente doloroso para defensoras y periodistas: MTC

Sin Memoria no hay Futuro, y esto lo tienen muy presente las integrantes de la red Mujeres Oaxaqueñas Tejiendo Comunidad (MTC), quienes año con año se organizan y unen esfuerzos para tomar las calles y conmemorar el primero de agosto, una fecha histórica para Oaxaca y el movimiento social, donde un 2006 , las calles de la ciudad resonaron con los pasos de miles de mujeres y el sonido de ollas y sartenes en la histórica movilización de La Marcha de las Cacerolas, realizada durante el levantamiento civil para protestar contra el gobierno de Ulises Ruiz.

“Lo que más retumbó en esas calles insurrectas, fue nuestra voz que gritó al unísono: ¡Aquí estamos, las mujeres de la APPO!” Pronunciaron este 01 de agosto, frente al palacio de gobierno al finalizar el recorrido de la marcha-calenda, realizada este sábado para nombrar y visibilizar el hartazgo social frente al gobierno del priista Ulises Ruiz Ortiz, hace 20 años, y al mismo tiempo denunciar los dolores y violencias que continuan atravesando las mujeres, defensoras, periodistas, y disidencias en el estado.

Con un carro alegórico de consignas, carteles y mantas de protestas, el sonido de la banda y diversas cacerolas y sartenes resonando como hace 20 años, las mujeres tomaron el micrófono para contar a la ciudadania que al igual que ese sábado, hace 20 años, las mujeres salieron de la  fuente de las 8 regiones en un recorrido que concluyó con la toma de las radiodifusoras 96.9 FM, 680 AM y el Canal 9 de la Corporación Oaxaqueña de Radio y Televisión (CORTV) principales medios de comunicación públicos administrados por el Estado. Tras la negativa a la petición de un espacio en esos medios para expresar los reclamos del movimiento social, ante las mentiras difundidas mediáticamente, las mujeres movilizadas terminaron tomando las instalaciones y caída la noche del 1º de agosto, se quedaron a contarle al mundo lo que realmente ocurría en Oaxaca. Posteriormente se conformó la Coordinadora de Mujeres Oaxaqueñas.

Consignas como: “ojo por ojo, diente por diente, Ulises asesino la cuenta está pendiente” o “No que no, sí que sí ya volvimos a salir” “Las mujeres de Oaxaca nos quitamos el mandil y si fuera necesario tomamos el fusil” se volvía a repetir como hace 20 años.

“El legado colectivo como mujeres, no terminó con la APPO. Vive en nuestras luchas cotidianas contra la violencia feminicida; en la búsqueda de las personas desaparecidas; en la defensa del territorio, el agua y los bienes comunes; en la exigencia de verdad frente a la impunidad; en los movimientos indígenas y comunitarios; en las revoluciones de las mujeres afromexicanas, trabajadoras, maestras, juventudes, madres buscadoras, mujeres trans y no binaries. Vive en la indispensable labor de periodistas, comunicadoras y defensoras” señalaron en su pronunciamiento.

Al mismo tiempo, reflexionaron sobre el cambio tecnológico y las desigualdades de acceso que contienen enfrentado las mujeres, “la tecnología, por sí sola, no democratiza la palabra. También existen brechas de acceso, vigilancia, hostigamiento digital, desinformación y plataformas privadas que deciden qué se ve y qué se oculta. Por eso siguen siendo indispensables los medios comunitarios, indígenas, feministas y ciudadanos éticos y responsables. Son ellos los que conocen el territorio, hablan los idiomas de los pueblos, conservan la memoria local y acompañan procesos que rara vez interesan a las grandes empresas de comunicación. Frente a medios comerciales alineados con intereses económicos o cooptados por el poder, contar nuestra propia historia es ejercer nuestra autonomía”.

De igual manera, denunciaron que a 20 años de un paupérrimo escenario político y social, hoy en día nos encontramos en un presente doloroso en el que la violencia alcanza también a quienes informan y defienden derechos, como el asesinato del periodista Francisco Alejandro Leyva Aguilar, en Oaxaca el 22 de julio de 2026, además de los múltiples ataques irreparables contra defensoras en el estado.

Por ultimo, apuntaron “que las juventudes de hoy sepan que antes de las redes sociales hubo mujeres tomando las calles, los controles y los micrófonos. Que quienes estuvieron allí sepan que su ejemplo no fue olvidado. Que cada fotografía, grabación, archivo, transmisión y testimonio sirva para seguir luchando por la vida digna, la autodeterminación, la libertad y la justicia. Nosotras aportamos a la construcción de una memoria viva, incómoda cuando deba serlo y que permita acceder a la justicia”.

Pronunciamiento completo 20 AÑOS DE MEMORIA Y LUCHA DE LAS MUJERES EN OAXACA. LAS CACEROLAS SIGUEN SONANDO

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