Dice una mujer munduruku: “Los blancos ven el río como mercancía, para nosotros es vida”. Lo sucedido en el Amazonas este último mes representa un claro y contundente triunfo de la humanidad que resiste, no se rinde y no se vende. Catorce pueblos que habitan las márgenes del río Tapajós lograron revertir la decisión del gobierno brasileño de Lula, que privatizaba tres importantes corrientes de agua: Tocantins, Madera y Tapajós.
En el mes de agosto de 2025, el Gobierno de Brasil anunció que tenía la intención de aprobar el “Decreto 12.600”, un texto normativo en el que se contemplaba la puesta en funcionamiento de un “Plan Nacional de Vías Navegables”. En el decreto se designaba a los ríos Tapajós, Tocantins y Madeira como ejes prioritarios para el transporte de mercancías, una catalogación que habilitaba a las empresas privadas para obtener permisos que les permitieran dragar los ríos o regular el tráfico fluvial en ellos.
Pero la organización y levantamiento de los pueblos indígenas provocó que después de 33 días de acampada masiva frente a las instalaciones de la multinacional Cargill, en Santarem, Lula tuviera que revocar el decreto que convertía los ríos en hidrovías o corredores del agronegocio para el transporte de granos por las grandes empresas de la alimentación. Lo hizo un día antes de que se realizaran manifestaciones en casi todo el país en apoyo de los pueblos originarios, algo que anticipaba una oleada de protestas contra su gobierno.
El periodista Raúl Zibechi escribe en su reportaje “Parece una broma que sea el gobierno “progresista” el que se empeñe en la privatización, nada menos, que de los frágiles ríos amazónicos que conservan la vida y la biodiversidad. El crecimiento de la economía está en la base de estos proyectos, que siempre vulneran a los pueblos y a la naturaleza”
El escritor rescata que el primer y más notable aspecto es la determinación y firmeza de los pueblos amazónicos, y más en general de los pueblos originarios de América Latina. Siendo una parte muy pequeña de la población de Brasil, están a la cabeza de las resistencias, mostrando el camino a otros sectores sociales que se muestran pasivos o impotentes ante el avance del capitalismo. En esta ocasión, la resistencia activó a catorce pueblos de los más de cien que viven en la Amazonía, y sólo era cuestión de tiempo para que lo demás fueran sumándose a la lucha.
“Nos enseñan que no importan cuántos sean si está decididos y bien organizados. Que la resistencia tenaz tiene la capacidad de expandirse, porque la dignidad sigue teniendo aliados a pesar de lo que estamos viviendo en nuestras sociedades. Que se puede ganar si ponemos el cuerpo y no tememos las consecuencias. En esta ocasión, debemos destacar el papel de las mujeres y de las y los jóvenes, como viene sucediendo en muchas geografías”
Por último, señalo que la resistencia desbordó a las instituciones, y más en concreto al ministerio de Pueblos Indígenas presidido por Sonia Guajajara y creado por Lula para domesticar las resistencias. Puntualizó que los pueblos y movimientos de abajo de todo el mundo debemos seguir atentamente todas las luchas, porque ellas no sólo nos enseñan que “sí se puede”, sino que también nos marcan caminos que cada quien deberá aclimatar en su propia geografía.
Raúl Zibechi Victoria indígena en el Amazonas | Insurgencia Magisterial Levantamiento indígena contra la privatización de ríos en Brasil | Huffingtonpost Victoria indígena en el Amazonas: Brasil deroga el decreto que permitía privatizar sus ríos tras las protestas
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