La Minuta

Tepehuanos y wixárikas, desplazados por defender su territorio

Noé, Ricardo y Rafael son indígenas desplazados en Guadalajara. Meses atrás tuvieron que escapar porque la defensa del territorio, su modo de vida y relación con la naturaleza en San Lorenzo Azqueltán casi les cuesta la vida. Si huir de su comunidad es un trago amargo, su situación se agravó con la llegada de la pandemia. Aislados de todo, estas familias de indígenas tepehuanos y wixárikas están obligadas a vivir en una ciudad que no conocen. Noé Valentino Aguilar Rojas, indígena tepehuano de San Lorenzo Azqueltán, estado de Jalisco, tiene 35 años y ya ha salvado la vida en dos atentados. En el primero, en mayo de 2018, un grupo de sicarios lo secuestró y después de 24 horas cautivo escuchando conversaciones sobre el ácido en el que lo iban a disolver, fue puesto en libertad. En el segundo, en noviembre de 2019, terratenientes de Villa Guerrero, el municipio al que pertenece su comunidad, lo interceptaron y golpearon hasta dejarlo medio muerto en la mitad de la nada. Desde aquel día, Aguilar Rojas es un desplazado interno. Pasó de vivir en la comunidad indígena autónoma de San Lorenzo Azqueltán, organizada en el Congreso Nacional Indígena (CNI), a habitar un departamento rentado en Guadalajara. Hasta finales del año pasado, Aguilar Rojas era presidente del comisariado de bienes comunales, uno de los cargos de mayor responsabilidad según la organización por usos y costumbres. Desde hace décadas, los indígenas de la zona se encuentran en lucha defendiendo su territorio.

Leer todo el reportaje de Alberto Pradilla: #DefenderSinMiedo: El doble aislamiento de los indígenas desplazados de San Lorenzo Azqueltán. Contexto: Indígenas de Azqueltán, Jalisco denuncian tortura por policías municipales