La Minuta

Plagio de textiles, un despojo de toda emoción e historia: Irma Pineda

“Al plagiar los diseños de los textiles no sólo se roban las imágenes o las formas, sino que se comete un acto aún más violento: se les despoja de toda emoción e historia”, afirma la poeta zapoteca Irma Pineda Santiago.

En su artículo para La Jornada Semana, Pineda reitera que “nuestros huipiles hablan y cuentan la historia de muchas generaciones. En nuestros huipiles se bordan leyendas, conocimientos, sabiduría; en ellos encontramos geografía, astronomía, matemáticas, biología, saberes y palabras que nos han guiado por siglos. Cada huipil es una pieza única que recibe y comparte la energía que en él se depositó a través de cada hilo, de cada figura y color elegido”.

Sin embargo, todo lo anterior “queda ahora sólo como una visión romántica que se diluye frente a las máquinas de bordado que producen cien huipiles por hora; frente a la inacción de los gobiernos de todos los niveles, que sólo emiten comunicados donde condenan o se indignan por los plagios cometidos sin que realicen ninguna acción legal para castigar o detener esos abusos que sobre los pueblos indígenas se siguen realizando”.

La también representante de los pueblos indígenas de Latinoamérica y el Caribe ante la ONU critica que los huipiles son copiados y plagiados por diseñadores y marcas reconocidas y una vez en los catálogos internacionales se anuncian a precios exorbitantes, “pagando así por la marca que los promueve para vestir pieles blancas como un gusto exótico, o como muestra de interés por el folclor mexicano, mientras que en las pieles morenas estas mismas blusas o huipiles son objeto de desprecio y violencia por parte de mucha gente, incluyendo servidores públicos”.

Cabe recordar que en los últimos años se dieron a conocer una serie de plagios de diseños indígenas por empresas, ente ellas Levi’s, Anthropologie, Intropia, Isabel Marant, y en agosto de 2022, artesanas oaxaqueñas dijeron a Ivette Morán “nuestra cultura no cabe en tus aparadores”, en rechazo a su marca de ropa tradicional “Moravy”.

El 17 de enero del 2022 entró en vigor la nueva Ley Federal de Protección del Patrimonio Cultural de los Pueblos y Comunidades Indígenas y Afromexicanas, que promete visibilizar y frenar esta problemática. Sin embargo, bordadoras y tejedoras criticaron esta ley como imperfecta, incompleta, difícil de entender y burocratiza los procesos.

La flor de la palabra, por Irma Pineda Santiago. Leer también: Adiós Ivette. Foto Notimia: Industria de la moda el mayor extractivista en textiles de los pueblos indígenas: Irma Pineda